SOMOS LAS MANOS DE DIOS EN LA TIERRA

manos
El Evangelio es la única solución de esta tierra. Es un asunto de Dios, porque el Evangelio es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree.
Salmo 102:19-20 El Evangelio es que Dios irrumpe en la Humanidad a través de Jesucristo para traer salvación. Dios quiere intervenir en una Tierra sentenciada a muerte.
No hay nada más radical que el Evangelio. Se habla del Evangelio como de una “oferta”, cuando es la demanda de Dios para nuestra salvación.
Gálatas 4:5 Reconocer que Dios tiene razón, y no nosotros. La solución de nuestras vidas tuvo que venir del Cielo.
Juan 8:33-36 Reconocer que somos esclavos del pecado.
Cuando te acercas a Dios siempre es por una necesidad, pero al acercarte te das cuenta de lo atado y esclavizado que estás al pecado. Cadenas de complejos, envidias, falta de perdón, mentiras, egoísmo, desobediencia… La Palabra de Dios nos desencadena. El Evangelio nos libera. Los religiosos de la época de Jesús no recibieron el Evangelio porque pensaban que eran libres.
Romanos 8:19-21 Vivir el Evangelio es evangelizar. Vivir el Evangelio es contagioso. Un Evangelio vivido a medias es esquizofrénico.
El Evangelio es toda nuestra vida. Es doblegarse, rendirse.
La vida cristiana es muy sencilla: OBEDECER A DIOS.

Lucas 13:10-17 Aparece una mujer encorvada que quiere ponerse derecha pero no puede.
Esta mujer es como toda la Humanidad. Anhelamos ser como Dios que seamos pero estamos encorvados por el pecado y no podemos.
Jesús vió a la mujer, la llamó y le dijo. Aunque había otras personas, esta palabra vino concretamente para ella. La palabra es de Dios, es para ti y tienes que oírla.
Jesús le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad… y no pasó nada.
Hasta que Jesús puso sus manos sobre ella y se sanó.
La Iglesia está llamada a ser las MANOS DE DIOS.
Si la Iglesia, que es el Cuerpo de Cristo, no obedece a la Cabeza (Cristo), jamás bajará el Evangelio a Vitoria.
Los religiosos muestran su hipocresía en el versículo 14.
Al decir Jesús estas cosas, se avergonzaban sus adversarios. Ver. 17
VIVIR EL EVANGELIO ES PURA OBEDIENCIA A DIOS. EL SECRETO DE LA VIDA CRISTIANA ES OBEDECER.
Hechos 6:7 Con la obediencia el Evangelio avanza. Dispongámonos a obedecer.
Somos las MANOS DE DIOS.
Las manos se manchan. Las manos tienen facilidad de lavarse ellas mismas y lavar el resto del cuerpo.
SOMOS LAS MANOS DE DIOS EN VITORIA Y MONDRAGÓN

Vitoria, 28 de Junio de 2015 Pastor Luis Nasarre